Santiago Bou Grasso, animador e ilustrador argentino, es el director de esta pequeña joya audiovisual.

No quisiera hacer spolier, pero adelanto que retrata a una sociedad muy similar a la nuestra, en donde somos tratados como seres inertes en nuestro día a día. Sin emociones, sin vocación a luchar por lo que deseamos, sin ganas de romper lo que nos viene mal impuesto. Retrata un sistema laboral cargado de contratos basura.

Es un cortometraje con multitud de premios ya acumulados. Sencillo pero complejo. Frío pero cercano.

Sacad vuestras propias conclusiones.